Ahora ya nadie grita “la Trini existe” en Trinitat Vella porque este barrio ya no es aquella colina que algunos situaban casi en las afueras de Barcelona. Ahora, la “Trini”, con la ayuda de la Ley de Barrios y un mayor apoyo de la administración local, está más conectada al resto de barrios y tiene unos equipamientos cada vez más accesibles. Un buen ejemplo de estos cambios son las dos escaleras mecánicas del barrio que se han inaugurado este martes en las calles Vinya Llarga y Almassora -las terceras del barrio- junto con la reurbanización de algunas calles de los alrededores que pretenden mejorar la calidad y la movilidad de los vecinos y vecinas del barrio.
Los trabajos de mejora, con un presupuesto de más de un millón de euros, se han completado con la instalación de un nuevo alumbrado público, pavimento antideslizante y ajardinado entorno a las escaleras. Esto es sólo el inicio de unas transformaciones que harán el barrio cada vez más conectado al resto de la ciudad. A convertir Trinitat Vella en un barrio más accesible, ayudarán también las reformas previstas en el CEIP Ramon Berenguer III, la introducción de césped artificial en el campo de fútbol, un aparcamiento subterráneo, una biblioteca, el nuevo Centro de Atención Primaria y el jardín de infancia Via Barcino.
